ARTICULO 39 CPEUM. LA SOBERANIA NACIONAL RESIDE ESENCIAL Y ORIGINARIAMENTE EN EL PUEBLO. TODO PODER PUBLICO DIMANA DEL PUEBLO Y SE INSTITUYE PARA BENEFICIO DE ESTE. EL PUEBLO TIENE EN TODO TIEMPO EL INALIENABLE DERECHO DE ALTERAR O MODIFICAR LA FORMA DE SU GOBIERNO.

domingo, 3 de abril de 2016

"México sitiado" (Revista Proceso, 3 de abril, 2016)

Enrique Peña Nieto flanqueado por los Secretarios de Defensa y de Marina
John M. Ackerman

Uno de los aspectos más notorios de los regímenes autoritarios es la utilización facciosa de la ley para reprimir, censurar y controlar a la población. 

El contenido de dos nuevas leyes impulsadas por Enrique Peña Nieto y los partidos del Pacto por México confirma que el actual ocupante de Los Pinos busca consolidar de manera definitiva la política represiva que ensayó en Atenco el 4 de mayo de 2006, cuando fungía como gobernador del Estado de México, y que ha repetido una y otra vez desde su toma de protesta como presidente de la República el 1 de diciembre de 2012.

Peña Nieto se da cuenta del aumento de la ira social frente a sus fallidas “reformas estructurales”, la crisis económica, la profundización de la corrupción y la expansión de la violencia por todo el país. El presidente mexicano también está sujeto a cada vez más presión de organismos internacionales para frenar tanto la ola expansiva de violaciones a los derechos humanos como los ataques constantes contra periodistas, activistas sociales y políticos.

Pero en lugar de cambiar el rumbo y resolver el problema de raíz atacando la impunidad criminal enquistada en las instituciones gubernamentales, Peña Nieto ha decidido promover nuevas leyes que legalizarían la crisis generalizada de derechos humanos. Así como las contrarreformas “estructurales” institucionalizaron la corrupción y el saqueo, las nuevas contrarreformas represivas buscan formalizar la imposición de un estado de sitio generalizado en el país.

En la Cámara de Diputados avanza un dictamen para la Ley Reglamentaria al Artículo 29 Constitucional que daría manga ancha al presidente de la República y al Congreso de la Unión para suspender nuestras garantías constitucionales frente a casi cualquier “perturbación a la paz pública” con el fin de establecer la “normalidad” de impunidad generalizada en el país. De acuerdo con el texto de la iniciativa, ya aprobada por el Senado de la República, se define el concepto “perturbación grave” como un “fenómeno social violento que ponga en peligro la estabilidad o seguridad del Estado o su estructura social, política o económica”.

Es decir, casi cualquier protesta social, o supuesta amenaza a la autoridad orquestada por provocadores en la nómina de la Secretaría de Gobernación, puede ser motivo para cancelar nuestros derechos más básicos a la libertad de reunión, de protesta y de expresión, así como a la privacidad, a la información, al tránsito y a la comunicación. En otras palabras, en el momento en que Peña Nieto y sus partidos aliados empiezan a sentir que su poder se tambalea, esta nueva ley les permitiría encerrarnos a todos en nuestras casas y cancelar todo servicio telefónico o de internet. Simultáneamente, el gobierno podría establecer un régimen de estricta censura en todos los medios de comunicación, algo ya bastante avanzado en los hechos, así como prohibir las reuniones de protesta e intervenir en todas y cada una de nuestras comunicaciones personales.

La nueva "Ley Atenco", aprobada por el PRI, el PAN y el PRD en el Congreso del Estado de México el pasado jueves 17 funge como el perfecto complemento autoritario a la ley de estado de sitio promovida en el Congreso federal. La nueva Ley que Regula el Uso de la Fuerza Pública en el Estado de México autoriza de manera indiscriminada la utilización de la fuerza pública en casi cualquier situación de protesta social. Por ejemplo, el artículo 7 promueve su uso para garantizar “el orden y la paz pública”, definidos en los términos más abstractos, así como “por estado de necesidad, cuando se realice para salvaguardar un bien jurídico propio o ajeno de un peligro real, actual o inminente”. Asimismo, el Capítulo III de la ley autoriza de manera general emplear la fuerza para el “control de multitudes” y define como una “reunión ilegal” de facto cualquier protesta ciudadana donde se busque “obligar” a las autoridades a resolver en un sentido específico.

En suma, la “Ley Atenco” está diseñada para acabar con la protesta social, así como para proteger a los elementos de seguridad en caso de cualquier acusación en su contra de parte de los ciudadanos víctimas de sus actos represivos. El contenido de ambas leyes, la del Ar­tículo 29 al nivel federal y la del Uso de la Fuerza Pública al nivel estatal, demuestran el aislamiento cada vez más extremo de la clase política respecto de la sociedad y su necesidad de gobernar estrictamente por la fuerza.

Y cuando sumamos las recientes confesiones del colombiano Andrés Sepúlveda a la agencia Bloomberg (véase: http://ow.ly/109ept) sobre su participación en una amplia red de espionaje y fraude electoral durante la campaña presidencial de Peña Nieto en 2012, nos queda claro que la lógica de la fuerza ha sido la característica del gobierno actual desde sus orígenes. El gobierno de Peña Nieto no solamente no es democrático, sino que, a partir de cada revelación nueva sobre los entretelones del funcionamiento de su red internacional de corrupción política, queda más claro que carece de la más mínima legitimidad social o institucional.

Cada día tendremos más presos políticos atrás de las rejas y criminales en el gobierno si no actuamos juntos, como sociedad unida, con una clara vocación política y electoral, para detener la legalización del fraude y la cancelación de todas nuestras libertades ciudadanas.

Publicado en Revista Proceso No. 2057
(c) John M. Ackerman, todos los derechos reservados 

@JohnMAckerman

martes, 22 de marzo de 2016

"Mafia balconeada" (Revista Proceso, 20 de marzo, 2016)

Imagen Periscope de Carlos Salinas, Carlos Slim y Felipe Calderón en la fiesta de Diego Fernández de Cevallos
John M. Ackerman

Una de las máscaras más importantes que utiliza el régimen autoritario mexicano para esconder las redes de poder corrupto que en realidad mandan en el país es el mito de la "institucionalidad" democrática. Todos los días nuestros gobernantes insisten en que México es un país de "instituciones" y que lo único que hacen los servidores públicos es "aplicar la ley". El mismo partido en el poder, el Revolucionario Institucional (PRI), se ufana desde su mismo nombre de ser supuestamente "institucional".

Sin embargo, en la práctica el PRI, sus funcionarios y sus aliados de otros partidos se empeñan todos los días en subvertir el estado de derecho y poner las instituciones gubernamentales al servicio de los poderes fácticos e informales.

El video de Xóchitl Gálvez en el que balconea a los invitados de la fiesta de cumpleaños de Diego Fernández de Cevallos (véase: https://www.youtube.com/watch?v=JjQw84cZfE8) hace un gran servicio a la sociedad al transparentar las redes de complicidad y contubernio que determinan hoy el destino de la nación. Felipe Calderón, Carlos y Raúl Salinas, Luis Carlos Ugalde, Carlos Slim, Porfirio Muñoz Ledo, José Narro, Jorge Castañeda, Carlos Navarrete, Norberto Rivera, Carlos Marín, Roberto Gil y Ciro Gómez Leyva, todos pertenecen al mismo círculo social y político. Los oligarcas, el PRI, el PAN, el PRD, el IFE, los intelectuales "independientes", los altos funcionarios universitarios, los periodistas mercenarios y la jerarquía de la Iglesia católica, todos se codean en la misma mesa de la corrupción estructural.

El Periscope de la delegada en la Miguel Hidalgo solamente capta a algunos de los presentes en un momento en que el jolgorio ya se encontraba a punto de terminar. ¿Quién más habrá asistido a la fiesta? ¿Quiénes lograron escaparse por un túnel, por la puerta de atrás o en el baño, una vez que se haya levantado la alarma generalizada de que Gálvez había empezado a transmitir en vivo el encuentro?

¿Acaso habrá acudido el actual titular del INE, Lorenzo Córdova, a tomar una copa con Salinas, Calderón y El Jefe Diego? ¿Emilio Azcárraga y Manlio Fabio Beltrones comían juntos bistecs en la mesa de honor? ¿El mismo ‘Chapo’ Guzmán pasó a saludar muy atentamente a los presentes? ¿Enrique Peña Nieto tuvo la atención de dar el abrazo de rigor al responsable de la destrucción de las boletas electorales de 1988?

Ninguno de estos escenarios sería sorprendente ni fuera de lugar. Se vale casi cualquier especulación sobre el incómodo encuentro porque ya es vox populi que México hoy no es gobernado por sus "instituciones" sino por las redes de poder caciquil que entrelazan y unen a los políticos, los empresarios, los delincuentes y los altos funcionarios de una amplia diversidad de colores y sabores.

Tanto las declaraciones de la hija de ‘El Chapo’ Guzmán como las recientes revelaciones de Aristegui Noticias confirman la consolidación de un narcogobierno en México. En declaraciones al periódico británico The Guardian, Rosa Isela Guzmán Ortiz denunció públicamente que numerosos políticos mexicanos han recibido cuantiosas donaciones de parte del narcotraficante. Y de acuerdo con Aristegui Noticias (véase: http://ow.ly/ZyneC), una parte importante del financiamiento para las tarjetas Monex utilizadas para la campaña presidencial de Enrique Peña Nieto en 2012 fue proporcionada por la empresa Grupo Comercial Cónclave, controlada por Rodolfo David Dávila Córdoba, uno de los principales operadores del Cártel de Juárez.

Los ciudadanos hoy nos encontramos más vigilados que nunca antes en la historia. Todos los días se colocan nuevas cámaras de vigilancia en las calles, el gobierno documenta con mayor detalle nuestros intercambios en las redes sociales y los órganos de inteligencia intervienen con más insistencia en nuestros correos electrónicos y conversaciones telefónicas. Recordemos, por ejemplo, el caso de la reciente contratación de la empresa Hacking Team por una variedad de autoridades mexicanas para llevar a cabo labores de espionaje (véase Proceso 2019 disponible aquí: http://ow.ly/ZykpH).

Pero quienes realmente tendrían que estar exhibidos constantemente no son los ciudadanos sino los poseedores de poder político, económico e institucional. Urge romper el silencio cómplice que permite que la red de corrupción estructural siga destruyendo al país. Gálvez ya se arrepintió de haber transmitido la fiesta en vivo. Pero los ciudadanos de a pie podemos continuar con su labor.

Hoy cualquier mesero, taxista, estilista, maestro, estudiante, secretaria o ciudadano armado con un smartphone puede hacer un gran favor a la patria divulgando datos sobre las fechorías del poder. Participemos todos en la generación de conciencia grabando y compartiendo cualquier evidencia de corrupción, abuso o complicidad. La plataforma Méxicoleaks (disponible aquí: https://mexicoleaks.mx/) existe precisamente para canalizar este tipo de información, aunque también hay otras numerosas vías para dar a conocer anónimamente información reveladora.

Hay que seguir el ejemplo de Julian Assange y Edward Snowden, quienes han hecho un gran servicio a la humanidad volteando la vigilancia hacia los poderosos. Todos tendríamos que asumir nuestra responsabilidad ciudadana en el esfuerzo colectivo de desarticular las telarañas de la mafia del poder para generar el espacio necesario para construir una nueva república más justa y democrática.

Twitter: @JohnMAckerman

Publicado en Revista Proceso No. 2055
(C) John M. Ackerman, Todos los derechos reservados

domingo, 6 de marzo de 2016

"Enrique Trump" (Revista Proceso, 6 de marzo, 2016)

Fotomontaje de la pareja presidencial mexicana tomado de Twitter @EXPEM74
John M. Ackerman 

Donald Trump es un racista confeso quien ha descalificado a los mexicanos como “criminales” y “violadores”. El precandidato presidencial ha anunciado que de ocupar la Casa Blanca expulsaría a millones de connacionales de los Estados Unidos y obligaría al gobierno mexicano a construir una enorme muralla en la frontera entre los dos países. Sus ataques a México y a los mexicanos se han convertido en uno de los ejes principales de su campaña presidencial, junto con sus posiciones igualmente retrógradas con respecto a los musulmanes y el Medio Oriente. 

En respuesta, el gobierno de Enrique Peña Nieto ha mantenido un silencio cómplice y criminal. El ocupante de Los Pinos no ha emitido pronunciamiento alguno sobre el tema y sus voceros han hecho todo lo posible por evitar cualquier cuestionamiento o confrontación. La semana pasada, Enrique Guzmán, titular de la Oficina de la Presidencia de la República, declaró a la agencia Bloomberg que el gobierno de Peña Nieto trabajaría de igual manera con Trump que con cualquier otro Presidente del país vecino (véase: http://ow.ly/YZzyF). 

VIDEO: "ENRIQUE PEÑA NIETO ES EL DONALD TRUMP DE MÉXICO"
En otras palabras, el actual Presidente mexicano se subordinaría y se pondría a los órdenes de Trump de la misma forma en que lo ha venido haciendo con el gobierno de Barack Obama. Por ejemplo, hace unos días el titular del Estado mexicano se rebajó al nivel del vice-presidente estadounidense, Joseph Biden, durante la visita de aquel a la Ciudad de México para participar en una reunión con empresarios y oligarcas mexicanos. Peña Nieto recibió en privado al segundo de Obama durante más de una hora y posteriormente dieron una conferencia de prensa conjunta a los medios de comunicación. 

Las reglas de la diplomacia exigen que haya una estricta igualdad con respecto a las relaciones públicas entre dos países soberanos: presidentes con presidentes, vice-presidentes con vice-presidentes, y procuradores con procuradores. Sería ridículo imaginar, por ejemplo, la celebración de una conferencia de prensa conjunta en la Casa Blanca entre Obama y Miguel Angel Osorio Chong o Arely Gómez. Al colocarse al nivel de Biden, Peña exhibió públicamente lo que la mayoría de los mexicanos ya teníamos claro: el actual titular del Estado mexicano no trabaja para el pueblo mexicano sino que funge como un empleado más del gobierno de Washington y de los empresarios de Wall Street y Silicon Valley.

Esta lamentable situación explica porque Peña Nieto no se ha atrevido a cuestionar frontalmente a Trump. Como un buen serviente al poder, el actual ocupante de Los Pinos prefiere quedar bien con quien podría llegar a ser su jefe en lugar de complacer a los ciudadanos a quienes supuestamente tendría que rendir cuentas. 

Pero el servilismo de Peña Nieto hacia el norte no es lo único que explica el desdeñable comportamiento del Presidente de todos los mexicanos frente a la amenaza clara y presente que implica la candidatura de Trump. En realidad, el Presidente mexicano y el aspirante republicano comparten una visión similar del mundo. Ambos hombres desprecian profundamente la cultura y la educación y viven en un mundo lleno de champaña, aduladores y guardaespaldas que los aisla totalmente de los sufrimientos y las esperanzas del pueblo humilde. 

Ambos políticos sirven al mismo amo: el dinero y el poder. Si bien las fortunas de Peña y de Trump vienen de fuentes distintas, las arcas gubernamentales para el primero y la explotación capitalista para el segundo, ambos personajes se sostienen como figuras públicas gracias al saqueo de recursos ajenos. 

Si bien Trump es más explícito con respecto a su desprecio para México y los mexicanos, Peña en realidad comparte el mismo odio para la historia y la cultura de los habitantes de su propio país. Tal y como documentamos en el libro El mito de la transición democrática, desde el primer día de su mandato Peña ha encabezado una ofensiva ideológica, política y económica en contra de todas las tradiciones y los valores humanistas de los mexicanos. 

Hoy ya queda claro que el lema “Mover a México” en realidad significa “Destruir a México”. La “reforma energética” ha llevado al desmantelamiento de Petróleos Mexicanos (PEMEX). La petrolera pública sufre actualmente un enorme quebranto financiero y pocas posibilidades para crecer en el futuro a causa de la entrega de sus yacimientos a consorcios privados y extranjeros. Y la “reforma educativa” no ha sido más que un ataque disfrazado en contra de todos los maestros, y en particular aquellos más críticos que defienden la tradición mexicana de educación crítica y humanista. La semana pasada, esta reforma ya generó sus primeros despidos masivos, con la separación de su cargo de más de 3,400 profesores. Recordemos también que Peña Nieto se ha adelantado a Trump con respecto a políticas anti-migrantes. México ahora expulsa a más hermanos latinoamericanos de su territorio que el mismo gobierno de los Estados Unidos. 

La entrega de nuestro oro negro a las grandes transnacionales, la aniquilación de los maestros críticos y el acoso a los migrantes centroamericanos constituyen la contracara de las políticas racistas y fascistas de Trump. Peña y Trump juntos buscan acabar con cualquier resistencia ciudadana o popular al predominio absoluto del dinero y la corrupción en América del Norte. 

Lamentablemente, Hillary Clinton no es mejor. Ella es la candidata que cuenta con mayor respaldo de parte de la industria militar, de acuerdo con la organización “Open Secrets” con sede en Washington, D.C. (véase: http://ow.ly/YZrxT). Las empresas militares han donado veinte veces más a la campaña de Clinton que a la del mismo Trump 

La salvación entonces no vendrá del norte, ni desde las cúpulas del poder financiero y político global. El camino hacia la justicia y la paz lo tendremos que construir nosotros desde el sur, desde abajo y a la izquierda. 

Twitter: @JohnMAckerman

Publicado en Revista Proceso No.2052
(C) John M. Ackerman, Todos los derechos reservados

martes, 23 de febrero de 2016

CONFERENCIA DE PRENSA (Jueves, 25 febrero, 11:30 AM, Ciudad Universitaria)

LANZAMIENTO DE LA INICIATIVA 
"LA UNAM QUE QUEREMOS"

JUEVES, 25 DE FEBRERO
11:30 AM
AUDITORIO ALFONSO CASO
CIUDAD UNIVERSITARIA
(Ubicación: http://ow.ly/YCvSG)


​​En el contexto de la enorme crisis económica, social, política y ambiental actual, es necesario que la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) profundice su capacidad crítica y propositiva.

El grupo "Democracia UNAM" lanza una convocatoria histórica a toda la comunidad universitaria (estudiantes, académicos y trabajadores) para que participe activamente y de manera autónoma en la construcción de una universidad más justa y democrática.

INFORMES: 

lunes, 22 de febrero de 2016

"Pueblo esperanzado, Papa incumplidor" (Revista Proceso, 21 febrero, 2016)

John M. Ackerman

La visita del Papa Francisco demostró una vez más que el pueblo mexicano no es de ninguna manera apático ni resignado. Los cientos de miles de personas que hicieron largas filas, durmieron en plazas públicas y salieron a las calles para tener la oportunidad de escuchar, saludar y recibir las bendiciones del Sumo Pontífice, demostraron la increíble fuerza de voluntad y esperanza en un mejor futuro que tienen los mexicanos.

Ningún político o líder social cuenta con una legitimidad social o capacidad de movilización similar. Enrique Peña Nieto y los narcogobernadores tienen que llevar miles de acarreados a todos sus eventos y jamás se atreven a mezclarse con el pueblo. Los oligarcas dueños de la economía nacional se mantienen atrincherados de manera permanente en sus casas multimillonarias en Las Lomas, Texas y Florida. Y la mayor parte de los líderes sociales y voceros de la “sociedad civil” se conforman con encabezar luchas marginales y sectarias que no logran generar mayor emoción o movilización entre las masas.

La visita del señor Bergoglio también evidenció la enorme influencia del dinero y el poder en México. Telmex, Aeroméxico, Chrysler y Banorte, entre otras empresas monopólicas y depredadoras, ayudaron a financiar el viaje. Los Pinos, Miguel Ángel Mancera y los narcogobernadores garantizaron la seguridad del invitado, y de paso aprovecharon para ensayar reprobables estrategias fascistas de control social. Y Televisa y TV Azteca difundieron masivamente los mensajes del Papa, siempre utilizando el recorrido a su favor para subir el rating.

Como gesto de agradecimiento y obediencia, el Papa jamás rompió con el guion del poder despótico mexicano. Nunca hizo referencia a los 43 jóvenes desaparecidos de Ayotzinapa ni pidió justicia para los periodistas o los defensores de derechos humanos caídos. Tampoco exigió la liberación de las docenas de presos políticos en el país ni llamó a detener proyectos mineros o de “desarrollo” específicos por su impacto ambiental. El jerarca mencionó la corrupción, la violencia, la pobreza, la desigualdad y el narcotráfico, pero siempre fue muy cuidadoso en no vincular estos males con las políticas gubernamentales o la infiltración de las instituciones estatales por el crimen organizado.

Francisco saludó de mano y compartió risas indignantes con Peña Nieto, Mancera, Javier Duarte, Roberto Borge, Manuel Velasco, Carlos Slim, Emilio Azcárraga, Emilio Gamboa y numerosos niños VIP, hijos de políticos y empresarios priistas. Jamás acusó directamente a ninguno de ellos de ser “egoístas” por haber acumulado sus fortunas y su poder a expensas del pueblo trabajador. En contraste, un humilde adorador que quiso abrazar al Papa argentino en Michoacán se llevó un fuerte regaño personalizado de parte de quien se ostenta como representante de Dios en la tierra.

Es totalmente falsa la afirmación de que como “jefe de Estado” el Papa no podría haber hecho más. Ninguna ley ni regla de la diplomacia obliga a los jefes de Estado, y menos a los que también son líderes religiosos, a limitar sus acciones a dar discursos filosóficos sobre principios generales o reunirse exclusivamente con los potentados. Francisco podría haber visitado personalmente el albergue Hermanos en el Camino, de Alejandro Solalinde; oficiado misa junto con el obispo Raúl Vera; o pasado a visitar la Normal Isidro Burgos, de Ayotzinapa, para mencionar solamente algunas posibilidades. Había literalmente miles de oportunidades para que el Papa pudiera romper con el protocolo de la corrupción para demostrar materialmente que estaba del lado del pueblo.

La buena noticia es que la combinación entre el incumplimiento del Papa con las altas expectativas del pueblo mexicano y el enorme fervor espiritual que levantó a su paso por el país, deja abierta una enorme oportunidad para canalizar la esperanza del pueblo mexicano hacia una transformación profunda de la nación. Nos toca a todos y a todas luchar para concretar materialmente y en vida la justicia y la paz prometidas por la Biblia y por casi todos los documentos sagrados y filosóficos del mundo.

La esperanza pasiva fortalece la barbarie. Si esperamos sentados a que alguien más resuelva nuestros problemas, México nunca saldrá adelante. No tiene ningún sentido seguir insistiéndoles a las mismas instituciones corruptas de siempre, desde la PGR hasta el Vaticano, que “hagan su trabajo” y se comprometan con el pueblo. El poder nunca se traiciona a sí mismo.

En contraste, la esperanza activa puede mover montañas. El incumplimiento del Papa debe ayudarnos a darnos cuenta de que somos dueños de nuestro propio destino. La salida se encuentra en la organización política, en el mejor sentido de la palabra, para poder acompañar a las masas desamparadas y excluidas en su urgente conquista del poder económico y gubernamental para ponerlo al servicio de toda la nación.

Twitter: @JohnMAckerman

Publicado en Revista Proceso No. 2051
(C) John M. Ackerman, Todos los derechos reservados

lunes, 8 de febrero de 2016

"Honrar la Constitución" (Revista Proceso, 7 de febrero, 2016)

John M. Ackerman

Los principios revolucionarios y de transformación social que conforman el eje vertebral de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos (CPEUM) siguen hoy más vigentes que nunca. Hoy a 99 años de su promulgación el 5 de febrero de 1917, México no necesita una nueva Constitución ni un “reordenamiento” del viejo texto, y mucho menos otras “reformas estructurales” neoliberales. En lugar de buscar vías para cancelar, matizar o suavizar el legado de la Revolución Mexicana y la vigencia de nuestra histórica Carta Magna, habría que construir caminos para finalmente hacer valer el enorme abanico de derechos que todos ya tenemos de acuerdo con la ley.

Toda persona tiene derecho al trabajo digno y socialmente útil”, reza la primera frase del artículo 123 de la Constitución. Cualquier persona que hoy se encuentra sin trabajo, o con un empleo que no lo dignifique como ser humano, se encuentra en franca violación del pacto nacional y social. La situación de las docenas de millones de desempleados y subempleados, así como de la multitud de personas quienes hoy laboran en el mercado informal o para grandes consorcios internacionales en condiciones deplorables, constituyen una abierta afrenta al Estado de derecho. 

Toda persona tiene derecho a la alimentación nutritiva, suficiente y de calidad. El Estado lo garantizará”, señala el artículo cuarto de la Constitución. El mismo artículo garantiza que todos los mexicanos también tengan acceso a “la protección de la salud”, “un medio ambiente sano”, “el agua en forma suficiente, salubre, aceptable y asequible” y una “vivienda digna y decorosa”.
¿Usted, su familia, sus colegas y sus vecinos tienen satisfechas todas y cada una de estas necesidades básicas? Si es el caso, usted se encuentra entre las personas más privilegiadas del país, y además se mueve en un mundo enclaustrado, totalmente apartado de la vida cotidiana de la gran mayoría de sus compatriotas. Los derechos sociales más básicos de decenas de millones de personas son violados de manera flagrante todos los días y a todas horas en México.

El nuevo informe de OXFAM internacional (disponible aquí: http://ow.ly/XTCJv) ha demostrado que las 62 personas más ricas del mundo, entre las cuales se encuentra una media docena de mexicanos, ahora posean la misma riqueza que las 3.5 mil millones de personas más pobres de la planeta. En un estudio anterior, OXFAM-México ya había revelado que los rendimientos financieros de la riqueza de los cuatro principales multimillonarios mexicanos les alcanzarían para contratar 3 millones de trabajadores mexicanos durante un año pagándoles el salario mínimo, sin perder un solo peso de su riqueza (véase: http://ow.ly/XTEcj). 

Los juristas que circunscriben las violaciones al Estado de derecho estrictamente al ámbito penal y público distorsionan la realidad y engañan a los ciudadanos. Si bien es cierto que el crimen organizado, el abuso de autoridad y la corrupción gubernamental son asuntos sumamente graves, solamente constituyen la mitad del problema. La privatización de los recursos y los servicios públicos, la destrucción del medio ambiente, la sobreexplotación de los trabajadores así como la pobreza extrema en que se encuentra la mayor parte de los mexicanos también violan flagrantemente a la Carta Magna. 

En otros países, la naturaleza conservadora y estrictamente liberal de las constituciones correspondientes obliga a los juristas progresistas a elaborar teorías rebuscadas para demandar la intervención del Estado en la defensa y la tutela de los derechos sociales y económicos. Tal es el caso en los Estados Unidos y en la mayor parte de los países de Europa, por ejemplo, dónde los juristas de vanguardia muchas veces se ven obligados a recurrir al derecho natural o a los tratados internacionales para justificar su defensa del derecho más fundamental a una vida digna y sana. 

Pero en México tenemos la gran fortuna de contar con una Carta Magna surgida de una de las pocas revoluciones sociales exitosas del Siglo XX. Nuestro desarrollo jurídico se encuentra un paso adelante de los países supuestamente más “desarrollados”, muy a pesar de la ideología “malinchista” fomentada desde los aparatos ideológicos del Estado en la escuela, la iglesia y los medios de comunicación. En lugar de cercenar nuestra historia para emular a las naciones coloniales e imperiales del norte, el mejor camino es entonces partir de una valoración de los grandes logros históricos de la república y el pueblo mexicanos. 

Ello no implica, desde luego, caernos en una nostalgia triste de añoranza estéril para tiempos pasados. Al contrario, habría que inspirarnos en nuestra victoria histórica sobre el régimen despótico de Porfirio Díaz para actualizar las luchas de Emiliano Zapata, Francisco I. Madero, Francisco Villa y Lázaro Cárdenas en el México de hoy. Antes, el problema central fue la concentración del poder económico y político en manos de los latifundistas, los burócratas y la iglesia. Hoy, son los medios de comunicación, la clase política y el crimen organizado, dentro y fuera de las instituciones gubernamentales, quienes tienen postrado a la nación. 

Los adversarios son diferentes, pero la causa y el objetivo son los mismos. Tal y como ocurrió hace un siglo, la justicia, la democracia y la paz solamente serán posibles con la lucha constante del pueblo mexicano desde abajo en defensa de sus derechos y a favor de la vigencia de su Constitución republicana. 

Twitter: @JohnMAckerman

Publicado en Revista Proceso No.2049
(C) John M. Ackerman, todos los derechos reservados.


viernes, 5 de febrero de 2016

PARTICIPATE IN BILINGUAL ONLINE PRESS CONFERENCE/DIALOGUE on drug war & human rights in Mexico (Monday, February 8th)

      Drug War, Community Organizing and Human Rights 


The Case of American Citizen Nestora Salgado, Jailed in Mexico

When: Feb 8, 2016 7pm (PST ), 9pm (CST- Mexico), 10pm (EST)

Bilingual Press Conference, click on your preferred language below: 



Panelists: 
José Luis Ávila (Nestora’s Husband)
Leonel Rivero (Nestora’s Lawyer in Mexico)
Dr. John M. Ackerman (Professor and Journalist)
Ruben Luengas (Mexican journalist based in Los Angeles)
Dra. Aida Hernández (Anthropologist, CIESAS )
Su Docekal (FreeNestora.org)
Manuel Revueltas (Jornada Por Nestora)


Nestora Salgado is a dual Mexican-American citizen who was unjustly jailed in Mexico for the last two years for performing actions in the line of duty as an elected police coordinator.  She is a former resident of Seattle, WA and her husband and three daughters still live there. Her case is an example of the failed drug war policies between Mexico and US. This conference will give a review of the latest news in her case and will introduce the current US campaign for her liberation. This campaign is supported by more than 100 grassroots organizations around the country and Mexico.

Mexico has been experiencing social revolts since President Felipe Calderon aggressively escalated the “war on drugs” in Mexico on 2006 and now President Enrique Peña Nieto is facing consequences as social disrupts and the economical crisis of the country. International media has reported stories involving human rights violations as a result of these policies. The disappearance of 43 students in Ayotzinapa, Mexico is just an example of the actuality and terror the population in Mexico is living. The case of Nestora Salgado exemplifies that these Human Rights Violations are reaching not only people living in Mexico, but NOW people living in the US as Nestora’s immediate family. Nestora and her family have received precautionary measures by the Inter-American Commission on Human Rights due to ongoing threats. 

Nestora Salgado is an indigenous leader and political prisoner in Mexico. She was seized without an arrest warrant by Mexican federal soldiers in August 2013, as a result of her leadership role in community policing against organized crime.

She was born in Olinalá Guerrero, México and returned to her hometown where she was elected Coordinator of the Community Police of Olinalá called CRAC-PC and was criminalized for carrying out actions associated with her line of duty. In this manner, the Mexican government took away from Olinala´s people the right of having their own jurisprudence which is protected by state law. During her detention she was subjected to torture and violations of her human rights.

Nestora Salgado has done a hunger strike to protest the mistreatment and violations not only of her own human rights but also the abuse that Mexicans civilians are subjected to by Mexican authorities. With clear damage to her health Nestora Salgado decides to continue fighting from prison so her case can be heard, in order to create a network of solidarity to support her and all civilians who are living in these circumstances of state violence. Currently, there are around 1,000 political prisoners in Mexico. 

Seven UN human rights experts along with the Inter-American Commission on Human Rights, and UN’s Working Group on Arbitrary Detention in Geneva, Switzerland, have been calling Mexico to act immediately to protect her “life and physical integrity”. Nestora must be released and compensated for the human rights violations she is enduring. In this press conference,“Jornada por Nestora” US campaign will urge the US State Department and Congress to take a step forward by exerting diplomatic pressure to achieve her release.

For individual interviews with any of the panelists or media inquiries contact: 

"Jornada Por Nestora" at: jornadapornestora@gmail.com

LINKS OF INTEREST:

UN Ruling on Nestora’s Case